El precio del kilo de pollo se disparó en las últimas semanas y, aunque en las carnicerías locales no se atreven a decir que eso obedece a la ola de calor o al fantasma de la gripe aviar, el cajón ya cuesta entre 8 y 11 mil pesos, unos dos mil pesos más que en febrero.
Mariano Colaianni, al frente de una carnicería de avenida 60 y 135, aseguró que tanto el pollo como el cajón de huevos subieron de manera abrupta. “El cajón de pollo trae 20 kilos y se está pagando 11 mil pesos, pero además hay faltantes, dicen que es por las altas temperaturas que causan la mortandad de los pollitos”, explicó el carnicero.
Según detalló luego, el pollo comenzó a aumentar en febrero y en lo que va de marzo subió unos 2 mil pesos por cajón.
En la misma línea, el carnicero Juan Carlos Marchán no se anduvo con vueltas: “El pollo se fue a las nubes”.
“Era de esperarse que subiera el precio y para conseguir buenos valores tengo que comprar cada dos días y en cantidad muy grande; de todas maneras no sé a dónde va a ir a parar esto porque no se puede comparar con la carne”, agregó.
Aunque en algunas cadenas de supermercados el kilo de pollo fresco entero se promociona a valores que van de los 415 a los 440 pesos y las supremas, entre 1.300 pesos y 1.840 el kilo, cuando el cliente se acerca a las góndolas cuesta encontrar el producto a esos valores.
Mientras, en las pollajerías el kilo de pollo entero ronda los 600 pesos y el kilo de pechuga unos 1.600 pesos.
En una carnicería cercana a Plaza Malvinas se destacó con preocupación que un cajón con 6 pollos ya cuesta unos 8 mil pesos. “Ahora hace una semana que los precios de la carne se mantienen, pero cuesta conseguir pollo y viene más caro; la que empezó a ser más barata es la carne de cerdo que en un momento se equiparó con la de vaca”, estimó el carnicero consultado por EL DIA.
Gripe aviar
Una de las hipótesis por las que se cree que hay faltante de pollos es por la gripe aviar, pero el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que informa a diario sobre los casos registrados en Argentina, comunicó que todas las muestras analizadas ayer en el Laboratorio Nacional arrojaron diagnóstico negativo a influenza aviar (IA) H5.
De las más de 200 notificaciones analizadas por el Laboratorio del Senasa, a la fecha continúan sumando 40 los casos confirmados en aves de traspatio (32), silvestres (4) y sector comercial (4) distribuidos de la siguiente manera: 16 en Córdoba, 9 en Buenos Aires, 4 en Neuquén, 4 en Santa Fe, 2 en Río Negro, 1 en Chaco, 1 en Jujuy, 1 en Santiago del Estero; 1 en San Luis y 1 en Salta.
Desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires se informó que en nuestro país existen aproximadamente 5000 granjas de producción de pollos y 1000 de huevos. Eso implica una industria relevante para el consumo local, que en estos días entró en alerta.
“Si bien es cierto que la ingesta de pollo o huevos no tiene ningún tipo de riesgo para las personas, -ya que la enfermedad no se trasmite mediante el consumo,- sí es importante que los productores extremen las medidas de control en las granjas para evitar la infección, y el realicen el reporte temprano de aves enfermas que permita contener la enfermedad”, se comunicó.
Se explicó que la influenza aviar es una enfermedad viral, que afecta a aves silvestres y de corral, y que puede afectar muy ocasionalmente a las personas (y no se transmite de persona a persona, sino del contacto con heces o secreciones de animales enfermos).
Los veterinarios recomendaron que, ante la aparición de aves que manifiesten dificultades respiratorias, motrices o digestivas (o se encuentren aves muertas), es importante dar aviso a las autoridades sanitarias. De esa forma se evitará que la enfermedad se traslade a los traspatios (gallineros hogareños por ejemplo) y posteriormente a granjas de producción o criaderos comerciales.
Se destacó que las medidas de contención sanitaria implican el sacrificio de las aves enfermas, pero también de todas aquellas que hayan podido estar en contacto.
Incluso las medidas pueden llegar a extenderse para evitar que la enfermedad circule por una mala contención (control de los movimientos de animales y personas que estuvieron en contacto, vehículos, etc.) hacia otros establecimientos.
En Argentina la cadena aviar exporta más de 350 millones de dólares (teniendo como destino a 65 países) y emplea a aproximadamente 70 mil personas de forma directa. Por eso se recomienda actuar a tiempo para evitar pérdidas.
Se calcula que muere el 50% de los animales que están en un brote cuando se registra gripe aviar
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